Los orígenes del Reiki los podemos encontrar según investigadores de los Anales Akáshicos hace aproximadamente 140.000 años, en tiempos del continente perdido de la Lemuria.

Pasada la Edad de Oro, en algunos humanos surgieron sentimientos como lujuria, avaricia, y otros que fueron oscureciendo su espíritu e hicieron que se alejaran de su verdadera naturaleza.

Como esto llevaría un ciclo indefinido del Karma para ser purificado, vino a la tierra un Maestro iluminado (Shiva) que puso en funcionamiento un sistema de iniciaciones y meditaciones por el cual independientemente del nivel espiritual de la persona, esta pudiera comunicar con la Divinidad.

En un principio fue universal, se aprendía desde niño y no se perdía, pero desaparecida la Lemuria, desapareció el sistema.

Esta misma divinidad lo llevó a la Atlántida donde se utilizó hasta su desaparición.

Por tercera vez lo llevó a Egipto donde lo enseñó Hermes Trimegisto, piedra fundamental de la sabiduría egipcia, y a la India y el Tibet, pero también fue desapareciendo.

Permaneció en el olvido hasta que Maestro Usui lo redescubrió y lo hizo público para que según sus palabras, cualquier persona reciba esta bendición del cielo.