El Sistema Usui de Reiki puede ser una herramienta personal de sanación y crecimiento, una manera de dar energía a familiares y amigos, a plantas y animales o una delicada terapia complementaria en medicina holística.

Un tratamiento de Reiki apoya la totalidad de la persona: física, emocional, mental y espiritualmente.

Es simple de aprender y puede ser aplicado en una clínica, dado como tratamiento a uno mismo o usado como un “remedio casero” para mejorar la salud y el bienestar emocional.

Cuando un/una practicante de Reiki (Reikista) coloca sus manos sobre su propio cuerpo o sobre el cuerpo vestido de otra persona, la energía fluye a través del practicante hacia él.

Esta transferencia la puede  recibir con muchos tipos de sensaciones diferentes, calor, frío, vibración, hormigueo, pesadez inusual y a veces, sin ninguna sensación.

Podemos decir que el  Reiki sirve para relajar los músculos, aquietar la mente y aliviar el dolor.

Algo importante del Reiki es lo que no podemos hacer: no se puede hacer daño. El Reiki es una Energía del Universo, es una energía de Amor.

El tratamiento directo ha sido probado científicamente como acelerador de la sanación, y hoy en día muchos profesionales de la salud lo están incorporando.

Aquellos que aprenden Reiki ven que puede ser administrado simple y exitosamente en todo tipo de ambientes: casa, trabajo, clínica, hospital o cualquier lugar donde la gente esté expuesta a tensión muscular, accidentes, agotamiento o trauma personal. Se han creado muchos programas para pacientes de SIDA, víctimas de la guerra, enfermos de cáncer, por nombrar algunos.

En el plano físico, Reiki puede brindar relajación a los músculos tensionados, disminuir el dolor, acelerar el tiempo de sanación de huesos y heridas, disminuir el tiempo de recuperación de tejidos en quemaduras y magulladuras y mucho más.

En el plano mental y emocional, se reduce la ansiedad, aumenta la sensación de bienestar y se puede sentir otro nivel de relajación. En este estado de profunda relajación, puede darse un equilibrio de energías y acentuarse la capacidad natural del cuerpo para sanarse.

En el plano espiritual, te sientes revitalizado y renovado después de una sesión completa.

El tratamiento Reiki no tiene contraindicaciones, debemos seguir unas pautas y tener en cuenta que en determinadas enfermedades o situaciones se modifica el sistema general que aplicamos para enviar esta energía y es efectivo en personas, animales, plantas y objetos.

Recalcamos que el Reiki no pretende reemplazar a la medicina moderna, es un tratamiento complementario de la misma. Mientras la medicina tradicional se encarga de las condiciones del cuerpo, el Reiki activa la energía vital.

Como Reikistas no podemos diagnosticar, dar nombre a una enfermedad, ni prescribir medicamentos si no tenemos titulación médica.

LA VISION DE LA ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD

La técnica de Reiki está incorporada desde 1995 al contexto de las prácticas terapéuticas alternativas complementarias reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Reiki no es un sustituto de la Medicina ni de otros profesionales calificados de la salud. Si padece alguna dolencia le recomendamos la consulta médica o del profesional matriculado que corresponda.

Definición según la OMS/PS (2002):

Es la rama de la medicina que compila sistemas médicos, métodos diagnósticos y aproximaciones terapéuticas no convencionales, tanto ancestrales como modernos, con la finalidad de comprenderlas y validarlas para así ofrecerlas a la población como alternativas o complemento a la medicina convencional actual.